Herpes simple y láser dental
El herpes simple, de afectación labial, es una enfermedad muy frecuente causada por la infección del virus del herpes simple tipo I, que se presenta en forma de erupción de pequeñas ampollas más o menos molestas, que aparecen en las labios en la zona perilabial o incluso en otras zonas circundantes de la cara.
Las causas son la inicial por el virus del herpes simple tipo I, que puede ser asintomática o causar únicamente úlceras en la mucosa oral, posteriormente el virus permanece en el tejido de los nervios de la cara. En ciertas personas, por causas de estrés, exposición solar o por cuadros infecciosos, se reactiva y causa las lesiones características de una sensación de calor en los labios, con la formación de pequeñas ampollas, exudación y formación de una costra, casi siempre en la misma zona. El virus del herpes es contagioso y se puede transmitir por contacto directo con la exudación del comienzo de la erupción de persona a persona o a través de elementos contaminados como cubiertos, vasos, toallas, platos, etc.
La primera infección del virus genera los primeros síntomas una o dos semanas después del contacto con otra persona infectada, las lesiones del herpes labial permanecen durante siete a 10 días y después comienzan a desaparecer y hacen una costra cicatricial.
Pero, como se ha dicho anteriormente, el virus queda latente en la estructura de los nervios y puede volver a rebrotar más o menos frecuentemente..
En cuanto a los síntomas, lo primero que suele aparecer es picor y quemazón en la zona, donde posteriormente se localizará la erupción.
El aumento de la sensibilidad en la zona y quemazón suele aparecer uno o dos días antes de la aparición de las lesiones típicas del herpes simple: erupción de la piel con vesículas localizadas alrededor de los labios o la boca. Las vesículas contienen un líquido claro amarillento. Pueden juntarse apareciendo ampollas enrojecidas. La zona queda dolorosa y con quemazón. Posteriormente tanto las vesículas como las ampollas se rompen y forman una costra amarilla, que posteriormente se caerá y dejará una piel cicatricial. Puede aparecer algo de fiebre y engrosamiento de los ganglios del cuello.
El herpes simple (VHS) es una enfermedad común en la clínica odontológica, de difícil solución terapéutica y que causa gran molestia y dolor al paciente. El resultado del tratamiento depende del estadío del ciclo del virus en que el dentista va a actuar. Cuanto más tarde se inicie el tratamiento, más pobres serán los resultados.
Los mejores resultados se pueden lograr en este tipo de patologías cuando se interviene en su estadío prodrómico (antes de que se observen los primeros síntomas). Las manifestaciones bucales tienen su “lugar favorito” de manifestación, además de eso, se siente un ardor característico antes de la erupción de las vesículas, y así puede prever dónde se manifestará la lesión.
Es en esta fase donde se recomienda la aplicación del láser terapéutico, porque clínicamente se sabe que la aplicación desfavorece la erupción de las vesículas. Algunos autores recomiendan la aplicación del láser en la fase de vesícula, pues es cuando puede obtenerse debilitamiento del DNA viral. Se observa clínicamente, en algunos pacientes, un efecto antiviral después de la aplicación del láser, muchos autores creen que ese efecto es debido al efecto estimulante en la inmunidad del paciente. En cualquier fase de esta enfermedad que se aplique el láser existirá acción analgésica, regenerativa y reparadora eficaz, aunque en cada fase esas acciones ocurrirán de manera distinta.
Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra
Las causas son la inicial por el virus del herpes simple tipo I, que puede ser asintomática o causar únicamente úlceras en la mucosa oral, posteriormente el virus permanece en el tejido de los nervios de la cara. En ciertas personas, por causas de estrés, exposición solar o por cuadros infecciosos, se reactiva y causa las lesiones características de una sensación de calor en los labios, con la formación de pequeñas ampollas, exudación y formación de una costra, casi siempre en la misma zona. El virus del herpes es contagioso y se puede transmitir por contacto directo con la exudación del comienzo de la erupción de persona a persona o a través de elementos contaminados como cubiertos, vasos, toallas, platos, etc.
La primera infección del virus genera los primeros síntomas una o dos semanas después del contacto con otra persona infectada, las lesiones del herpes labial permanecen durante siete a 10 días y después comienzan a desaparecer y hacen una costra cicatricial.
Pero, como se ha dicho anteriormente, el virus queda latente en la estructura de los nervios y puede volver a rebrotar más o menos frecuentemente..
En cuanto a los síntomas, lo primero que suele aparecer es picor y quemazón en la zona, donde posteriormente se localizará la erupción.
El aumento de la sensibilidad en la zona y quemazón suele aparecer uno o dos días antes de la aparición de las lesiones típicas del herpes simple: erupción de la piel con vesículas localizadas alrededor de los labios o la boca. Las vesículas contienen un líquido claro amarillento. Pueden juntarse apareciendo ampollas enrojecidas. La zona queda dolorosa y con quemazón. Posteriormente tanto las vesículas como las ampollas se rompen y forman una costra amarilla, que posteriormente se caerá y dejará una piel cicatricial. Puede aparecer algo de fiebre y engrosamiento de los ganglios del cuello.
El herpes simple (VHS) es una enfermedad común en la clínica odontológica, de difícil solución terapéutica y que causa gran molestia y dolor al paciente. El resultado del tratamiento depende del estadío del ciclo del virus en que el dentista va a actuar. Cuanto más tarde se inicie el tratamiento, más pobres serán los resultados.
Los mejores resultados se pueden lograr en este tipo de patologías cuando se interviene en su estadío prodrómico (antes de que se observen los primeros síntomas). Las manifestaciones bucales tienen su “lugar favorito” de manifestación, además de eso, se siente un ardor característico antes de la erupción de las vesículas, y así puede prever dónde se manifestará la lesión.
Es en esta fase donde se recomienda la aplicación del láser terapéutico, porque clínicamente se sabe que la aplicación desfavorece la erupción de las vesículas. Algunos autores recomiendan la aplicación del láser en la fase de vesícula, pues es cuando puede obtenerse debilitamiento del DNA viral. Se observa clínicamente, en algunos pacientes, un efecto antiviral después de la aplicación del láser, muchos autores creen que ese efecto es debido al efecto estimulante en la inmunidad del paciente. En cualquier fase de esta enfermedad que se aplique el láser existirá acción analgésica, regenerativa y reparadora eficaz, aunque en cada fase esas acciones ocurrirán de manera distinta.
Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra
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