Salud, Estetica y Cuidado Personal *

 

Volver al Indice

sábado, febrero 28, 2009

El láser: un arma terapéutica frente al acné

Más de 40 millones de adolescentes y unos 25 millones de adultos en el mundo tienen acné, una enfermedad cutánea que, debido al grupo de población al que afecta y a la importancia de la imagen física en la sociedad actual, ocasiona importantes repercusiones psicológicas y emocionales.

El acné aparece al inflamarse los folículos pilosos debido al acumulo excesivo de grasa, y generalmente, los más propensos a padecerlo son los adolescentes, ya que los cambios hormonales que tienen lugar durante esta etapa multiplican las posibilidades.

La menstruación y la menopausia se han relacionado también con la causa del acné, así como la genética y algunos medicamentos, y por supuesto el Propionibacterium Acnes, una bacteria que guarda relación directa con la aparición de acné.

Curiosamente, en contra del pensamiento general, la suciedad y la ingesta de determinados alimentos como el chocolate, no empeoran las lesiones de esta enfermedad.

Posibles tratamientos


Los tratamientos actuales, recomendados siempre por el dermatólogo, tratan de reducir al mínimo la inflamación evitando, en la medida de lo posible, la aparición de cicatrices. Suelen incluir cremas y pomadas a base de ácido acetilsalicílico, aunque en los casos más graves, es necesario recurrir a tratamientos más agresivos como corticoides para controlar la sintomatología. Pero en general todas estas medidas no erradican totalmente el acné y parece que encontrar la solución definitiva es un hecho aún lejano.

Recientemente, ha sido evaluada la eficacia del láser en el tratamiento del acné y según las investigaciones llevadas a cabo, el llamado "tratamiento de regeneración de superficie con láser" se basa en la eliminación de la capa superior de la piel que está dañada, tensando además la capa media de la piel de forma que aparece más tersa, de esta manera se consigue la recuperación en un período aproximado de diez días.

El láser es un tratamiento activo frente al Propionabacterium Acnes y actúa directamente sobre el folículo piloso y su aplicación se puede realizar en la consulta del dermatólogo sin necesidad de ser sometido a una intervención quirúrgica.

Por su parte, los investigadores que han estudiado este tratamiento han afirmado que se trata de un método seguro y eficaz que puede ser empleado como única terapia o como complemento de otros tratamientos convencionales. El único cabo suelto es evaluar, en un futuro, la relación entre el beneficio y el coste.

http://www.websalud.com/




 

Volver al Indice

 

Si quieres recibir por mail publicaciones de esta pagina " click aqui

 

Bookmark and Share

 

 

jueves, febrero 19, 2009

Relaciòn entre la secresión sebácea de la piel y el acné

El acné es una enfermedad de la unidad pilosebácea. Los factores patogénicos más importantes que promueven el acné son la producción sebácea aumentada por la acción de los andrógenos, la hipercornificación ductal, la colonización por Propionibacterium acnes y, la inflamación. La producción sebácea aumentada estimulada por los andrógenos es casi siempre el factor patógeno más responsabilizado del acné. Sin embargo, la secreción sebácea facial depende de la topografía de la cara. Por ejemplo, hay aceptación general acerca de que la zona T es más grasosa que la zona U. La relación entre la seborrea y el desarrollo de acné ha sido discutida en estudios anteriores. Sin embargo, dicen los autores, en la mayoría de los estudios, los métodos utilizados para la medición de la secreción sebácea no fueron los más convenientes ni estandarizados, y las diferencias topográficas de la secreción sebácea de la piel de la cara no fueron consideradas.

Para demostrar una relación entre la secreción sebácea y el desarrollo de lesiones de acné, las mediciones deben ser realizadas en diferentes sitios de la cara. Se han aplicado sistemas de puntuación diferentes para determinar la gravedad del acné, pero no existe una aceptación general en cuanto al sistema cuantitativo a utilizar. El recuento de las lesiones puede ser aceptable para representar la gravedad del acné, pero es un método laboriosos, inseguro e irreproducible.

En este estudio, los autores midieron la secreción sebácea de cinco sitios faciales y contaron las lesiones de acné en esos sitios, utilizando un método de conteo de lesiones desarrollados por ellos mismos, para analizar la relación entre la secreción sebácea facial y el desarrollo de lesiones de acné, en mujeres con acné.

Objetivo

Determinar si el aumento de la secreción sebácea tiene una relación directa de causa y efecto sobre las lesiones del acné.

Métodos

Se incorporaron al estudio 46 mujeres en el grupo control y 46 mujeres con acné, todas entre las tercera y cuarta década de la vida. Criterios de inclusión: no haber usado isotretinoina, u otra medicación que altere la secreción basal, peeling o tratamiento quirúrgico específico, en los 6 meses últimos. Se utilizó el método SebumeterÒ para medir la secreción sebácea facial en las siguientes zonas de la cara: frente, nariz, mentón y ambas mejillas. En las mismas zonas, se contaron los comedones no inflamatorios y las lesiones de acné inflamatorias; se utilizaron fotografías digitales. Se comparó la secreción sebácea entre los pacientes con acné y los controles, y se analizó la relación entre la cantidad de sebo secretada y el número de lesiones de acné.

Resultados

Las secreciones sebáceas en toda la cara y en las zonas T y U (áreas de secreción sebácea elevada y baja, respectivamente) fueron mayores en los pacientes con acné que en los controles. En la mayoría de las regiones faciales no se halló correlación entre la cantidad de sebo y el recuento de las lesiones de acné.

Discusión

La relación entre la gravedad del acné y la secreción sebácea facial tiene aceptación general, pero los estudios previos no han considerado las variaciones topográficas en la secreción sebácea facial. Según la cantidad de secreción sebácea, las áreas faciales pueden clasificarse en zonas T (elevada) y Z (baja). En general, dicen los autores, el patrón de distribución de las lesiones de acné es heterogéneo e individual. Algunos pacientes pueden tener lesiones en una zona grasosa, mientras que otros tienen en zonas secas y aún pacientes con piel seca presentan acné grave. Sin embargo, agregan, los estudios previos sobre la correlación entre la cantidad de sebo facial y la gravedad del acné solo han medido la cantidad de sebo facial en la frente, una zona grasosa representativa de la cara.

Por lo tanto, los datos obtenidos no pueden reflejar las variaciones locales de la secreción sebácea y sus efectos en el desarrollo del acné. Otro inconveniente de esos estudios iniciales es que los métodos utilizados para evaluar la gravedad del acné fueron rudimentarios. En efecto, dicen, no hay un solo sistema de graduación del acné aceptado y los que existen dependen de las preferencias del investigador. En estudios previos se ha utilizado un sistema de clasificación del acné en tres grados (leve, moderado y grave), como la técnica Leeds. Sin embargo, son sistemas que dependen del observador y tienen poca validación y son pocos reproducibles. La técnica Leeds es muy compleja porque las fotografías que se obtienen no permiten evaluar bien las lesiones de las mejillas y el mentón. El conteo de las lesiones es otro método utilizado, pero tiene mucha variabilidad inter e intraobservador, existiendo el riesgo de duplicar el recuento de las lesiones.

En el presente estudio se consideran las variaciones regionales y se incorpora el sistema de graduación del acné aumentado la certeza. Pero, igual tiene limitaciones. La utilización del Sebumeter tiene el inconveniente de que sólo mide las lesiones en contacto con el instrumento.

La ausencia de correlación entre la secreción sebácea y el recuento de lesiones en la mayoría de las regiones faciales indica que el sebo facial secretado no puede ser el único factor que promueve el desarrollo de lesiones de acné. La secreción sebácea aumentada es el componente más importante de la patogenia del acné, pero solo aumenta la posibilidad de su desarrollo y no constituye una causa directa y única. Por ejemplo, explican los autores, el cuero cabelludo segrega niveles elevados de sebo, pero la comedogénesis es rara aún en paciente con acné grave.

El presente estudio demuestra que los comedones no inflamatorios en el mentón, y las lesiones inflamatorias y totales en la zona U se asociaron en forma significativa con la secreción sebácea local. Pero, sus coeficientes de correlación no mostraron asociaciones importantes, lo que hace suponer que hay otros factores que representan un papel importante en el desarrollo del acné en esas regiones. La secreción sebácea aumentada con obstrucción folicular en el mismo folículo podría incitar la comedogénesis, pero la secreción sebácea aumentada sin obstrucción folicular no puede generar comedones. De ello se deduce que el lavado repetido de la cara para eliminar la seborrea de la superficie cutánea no mejoraría el acné, desde el punto de vista clínico. Un estudio reciente comprobó que la supresión de la secreción sebácea facial mediante la administración oral de un inhibidor de 5a reductasa de tipo I no mejora las lesiones de acné, ”en coincidencia con nuestros resultados,” dicen los autores.

Otro punto a destacar en este estudio es que solo se incorporaron mujeres, y debe tenerse en cuenta que la secreción sebácea es diferente en ambos sexos, lo que podría motivar una asociación diferente si se estudiaran hombres.

Conclusiones

En pacientes mujeres con acné se observaron niveles elevados de secreción sebácea facial, pero no se comprobó una relación causal directa con el desarrollo de lesiones de acné. Es decir, que no se comprobó que la secreción sebácea aumentada sea la causa principal del desarrollo de lesiones de acné ni de la formación de comedones no inflamatorios. Por último, los autores recomiendan el estudio de las variaciones locales de los receptores de andrógenos en la entrada de los folículos, lo cual podría conducir a la obstrucción folicular, mediante el cual, ellos creen que se podría aclarar la asociación entre las variaciones de la secreción sebácea regional y el desarrollo del acné.

http://www.intramed.net/


 

Volver al Indice

 

Si quieres recibir por mail publicaciones de esta pagina " click aqui

 

Bookmark and Share

 

 

domingo, febrero 08, 2009

Los implantes de mama de silicona podrían elevar el riesgo de un linfoma poco común

Las mujeres que tienen implantes mamarios de silicona podrían estar en mayor riesgo de desarrollar una forma poco común de linfoma, según sugiere una nueva investigación.

Sin embargo, el riesgo absoluto de desarrollar este cáncer sigue siendo pequeño, representando en total entre 0.1 y 0.3 por cada 100,000 mujeres con implantes cada año, de acuerdo con los autores holandeses de un estudio publicado en la edición del 5 de noviembre de la revista Journal of the American Medical Association.

"Los médicos deberían conocer este dato. . . pero no es algo por lo que las mujeres deban preocuparse", señaló la Dra. Mitchell Smith, directora del servicio de linfoma del Centro oncológico Fox Chase de Filadelfia. "Las mujeres con implantes tienen una probabilidad de una entre varios cientos de miles o de una entre un millón de desarrollar este tipo de cáncer".

Y lo que es más importante, destacó Smith, el hallazgo podría ayudar a los científicos a entender la biología de esta enfermedad maligna en particular.

Los implantes mamarios de silicona han generado décadas de controversia. En 2006, La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. canceló la prohibición para su uso comercial, al dar su aprobación a dos compañías, Allergan Inc. de Irvine, California, y Mentor Corp de Santa Bárbara, California, para que comercializaran los implantes en mujeres de 22 años en adelante.

Ninguna de las dos compañías respondió a solicitudes de HealthDay de comentarios sobre el hallazgo.

Los implantes fueron retirados del mercado en 1992, debido a las sospechas de que podrían causar cáncer o ciertas enfermedades autoinmunes. También hubo preocupaciones respecto a la posibilidad de que los implantes interfirieran con la precisión de la evaluación del cáncer de mama, o que las rupturas provocaran otros problemas de salud.

Los investigadores identificaron casos previos de linfoma no Hodgkin en mujeres que tenían implantes mamarios, y la mayoría era del tipo linfoma anaplásico de células grandes (LACG).

Por lo general, el LACG es un linfoma muy raro, y representa el tres por ciento o menos de todos los linfomas no Hodgkin en adultos. No existen factores de riesgo conocidos.

Los autores de este estudio, del Instituto oncológico de los Países Bajos en Ámsterdam, analizaron una base de datos nacional de ese país que incluía todos los casos de linfoma de la mama diagnosticados entre 1990 y 2006.

Hallaron 11 pacientes de LACG, cinco de las cuales habían tenido implantes mamarios entre uno y 23 años antes de su diagnóstico. Esto es entre una población total de 8 millones de mujeres holandesas mayores de 17 años.

En comparación con las mujeres que habían tenido otros tipos de linfoma en la mama, las mujeres que tenían implantes mamarios de silicona tenían un riesgo 18 veces mayor de desarrollar LACG.

Los autores teorizaron con que la respuesta del sistema inmunitario estaba relacionada con la colocación de los implantes o que el daño tóxico de los implantes podría explicar la asociación.

"Existe una abundancia de información relacionada con la silicona y los trastornos autoinmunes", apuntó Smith. "Los linfomas sí aparecen en otros estados de inmunodeficiencia cuando se tiene una estimulación crónica de partes del sistema inmunitario. Tiene sentido que esto pueda ocurrir".(HealthDay)

http://www.misionlandia.com.ar/

 

Volver al Indice

 

Si quieres recibir por mail publicaciones de esta pagina " click aqui

 

Bookmark and Share

 

 


 
[1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10]